viernes, 1 de mayo de 2009

NO ES PUTA LA PALABRA


(Foto: Extraída de la red, siento no saber identificar a su autor, figura en múltiples blogs)

No es puta la palabra cuando nace
sino la espuria voz de quien la abusa.

Su cuna es siempre virgen, siempre blanca,
hasta que una garganta la desnuda
y entonces ya no es dueña de su asombro,
se vuelve prisionera de la usura
por convertirla en bella, o libre, o grácil,
o lasciva, o pedante, o ruin, o abrupta;
si alumbrará su sol un sol de versos
o la asirá un cabrón por la cintura
la tumbará en un verbo de indecencia
y por diez putos euros la hará puta.

No es puta la palabra cuando nace,
ni siquiera al morir muere de puta.

7 comentarios:

Bletisa dijo...

Nadie nace puto o puta y la palabra tampoco pero corre el peligro de que en manos proxenetas sea explotada y vendida al mejor postor.... bueno, o a cualquiera con ganas de follársela viva hasta sin la menor de las posibilidades.

Siempre habrá imbéciles que crean que todo se compra con dinero.

(Perdón por la palabrota)

MiLaGroS dijo...

Precioso poema.Santiago. La palabra suena siempre según el corazón que la dice y según el corazón que la escucha. Como siempre un poema muy cuidado y perfecto. Un abrazo. milagros

Tuti dijo...

Me pregunto cuántas se me han quedado atoradas en los silencios y, no por ello deja de ser prostituida en el pensamiento que la apacenta.

Fuerte mi abrazo y me siento feliz de haber hallado tu poesía tan llena de matices.

Anna Francisca

Santiago Redondo Vega dijo...

Lo único que quería hacer notar es que las palabras son neutras hasta que las contaminamos con nuestra voluntad, nuestra intención o nuestro mercadeo.

Queda dicho de tu propio puño y letra,Bleti. Se te entiende todo, porque las palabras no mienten y están ahí para ser empleadas en su justa medida; como lo acabas de hacer tú.

Un abrazo.

Santiago Redondo Vega dijo...

Así es Milagros, la intención de la boca y la predisposición del oído, no hay más que hablar.

Agradezco tu paso.

Un abrazo.

Santiago Redondo Vega dijo...

Gracias Anna por pasarte por mis versos. Tienes razón en que en el pensamiento también se prostituyen, pero en ése caso es en silencio y no se comparte. Las palabras que no se llegan a escribir o a pronunciar no existen, son sólo ideas en el aire, aunque tampoco se libren de tener señas de identidad.

Un saludo.

magnolia dijo...

amo tu poema!