viernes, 24 de julio de 2009

RETIRADO PARA CONCURSO

9 comentarios:

MiLaGroS dijo...

Santiago, como siempre maravilloso como escribes pero algunos versos
yo lo cambiaria de estructura:

Se hace efimero el cosmos
de una garza inusual


Y ya puede sonar la ecuación de un mañana ( todo en un verso y
quitaria " te presiento" ).
Además quitaria "un donde"

Anillada su boca y su deseo
se hace efímero el cosmos
de esa garza inusual
que pernocta en el nido
e incuba y germina
su universo de prole.

Bueno es mi humilde opinión es que es un poema tan bello que debes intentar que quede perfecto. Un abrazo y disculpa mi atrvimiento. Es sólo mi opinión. Un abrazo.

Angie Guichardo dijo...

Que lindos versos acompañan esta bella foto.

Me encantan!

Santiago Redondo Vega dijo...

Antes que nada, muchas gracias Milagros por entrar a este blog y adornarlo siempre con tu atenta lectura. La poesía tiene estas cosas. El autor la dirime en un plano imaginario, o íntimo, o estético pero siempre emocional y su posible lector la asimila en el suyo, también estético o emocional, pero con el tamiz de su propia sensibilidad y no siempre son coincidentes. Quizá eso sea la bueno de este género literario, que siempre admite infinitos matices, y todos válidos.

Cada maestrillo tiene su librillo. El mío me dice que cuando escribo en verso libre procuro –aunque esto no es norma- dotarle al poema del ritmo que pueda aportarle la métrica y los encabalgamientos, para hacer que en su lectura –razón para la cual nació la poesía, para ser recitada (aunque sobre esto haya diferentes posturas)- se deslice y se asuma con un cierto aire de musicalidad intrínseca.

No hay nubes, ni pantanos, ni silencios, 11
escritos en la piel de una garza de trapo 7+7
que alimenta su sed con otra sed 11
y se posa rotunda y envolvente 11
en la noche carmín de unos labios sin alma. 7+7

Abrazarse a un olivo, anidar, 7+4
verter con cada esqueje 7
una lágrima escrita de presunto neón 14
y en la boca, o el pico, 7
enterrar la mudez de un azul de impaciencia. 7+7

Anillada su boca y su deseo 11
se hace efímero el cosmos de esa garza inusual 14
que pernocta en el nido 7
donde incuba y germina 7
su universo de prole. 7

Y ya puede sonar 7
la ecuación de un mañana te presiento 11
o la música estricta de un violín de futuros, 14
que en el lago del vuelvo mañana si me esperas 14
se han secado las alas de los versos con alas 14
y han volado –desnudos y ateridos- 11
los cárabos al sur 7
donde van a morir -de virtuales- los sueños. 7+7


Heptasílabos, endecasílabos y alejandrinos son los versos que aleatóriamente componen la estructura de esta “Garza de trapo” poema del que hablamos. Sus idas y venidas, sus pausas de lectura son el motor que trae y lleva el mensaje interior sobre una idea de amor imposible.

Por eso en tu primera apreciación de separar en dos heptasílabos el alejandrino: “se hace efímero el cosmos de esa garza inusual” puedo estar de acuerdo contigo, aunque el matiz es mínimo es sólo cuestión de remarcar o no su pausa interna en el primer hemistiquio. Mi intención fue restarle monotonía al discurrir del poema con el resto de versos heptasílabos que le siguen por eso preferí leerlo en alejandrino.

En cuanto a tu segunda apreciación, que es justo la contraria, la de aunar dos versos y amputar uno de ellos, desde mi visión rompería la intención que he querido darle al verso, piensa que la “ecuación” que se insinúa es: “mañana te presiento”, no sólo la de un “mañana”, que viene en consonancia con el verso inmediatamente posterior de “la música estricta de un: violín de futuros”, no sólo de un violín. En fin son sólo pormenores de un parto poético. Como te digo, cualquier apreciación aquí puede ser perfectamente válida.

Por lo que se refiere a suprimir el “donde” del verso “donde incuba y germina”, aquí disiento del todo de tu punto de vista, porque además de convertir en pentasílabo el verso y dejarlo totalmente disonante del resto del poema (no hay ningún otro verso pentasílabo y chirría un poco), el verso es sí no es nada definitorio, parece de relleno y deja enclenque al verso anterior que aparenta meramente enunciativo.

Verás, en último término (por evidente) la garza es una mujer, una mujer casada y en ese nido (su casa, su familia) procrea y se ampara, y allí vuelve cada noche a compartir con los suyos. Doble vida la de esa garza (de trapo) que sueña, que juega al doble juego de picotear en laguna ajena pero retornando a su nido “donde” se hace, se convierte, en comedida y sensata. ¡Ay las garzas…!

Un abrazo fuerte Milagros. Y gracias por compartir desde tu punto de vista sincero y profundo.

Santiago Redondo Vega dijo...

Muchas gracias Angie por tu visita y por tu sensibilidad artística hacia las imágenes o los poemas que miras.

Un saludo.

MiLaGroS dijo...

¡ Que derroche y que poderío Santiago!. Gracias por tu lección magistral. Salu2

Santiago Redondo Vega dijo...

Ni lección ni magistral querida Milagros. Ya quisiera yo asomarme siquiera a tan deseado alfeizar. Mis argumentos no son más que ribetes de lo que en poesía camina por los recovecos de lo técnico. Lo otro, lo verdadero, lo emocional, eso es la poesía. La técnia es apenas su soporte. Saber como llega a los demás lo que escribes está por encima de cualquier excusa formal, por eso te agradezco siempre tu paso y tu personal punto de vista. Tú lo sabes.

Un saludo.

MiLaGroS dijo...

Pues claro que si. Y para mi es un gusto leerte. Escribes muy muy bien
y te admiro. Un abrazo poeta.

Ana Muela Sopeña dijo...

Grandioso poema, Santiago.

Ha sido un placer leerte.

Un abrazo
Ana

Santiago Redondo Vega dijo...

Muchas gracias Ana por tu visita y tu palabra amiga.

Pasaré a solazarme por tus versos.

Un abrazo.