
miércoles, 24 de marzo de 2010
sábado, 13 de marzo de 2010
ADIOS D. MIGUEL
Llegó el momento de las despedidas, de los adioses tristes y tantas veces fatuos, de las palabras grandes a los grandes maestros, de la grandilocuencia vestida de frases lapidarias y altisonantes. Pero que nos dejen los árboles –los cipreses, por alargadas que sus sombras sean- atisbar la obviedad del bosque. Ese bosque de sencillez y limpieza léxica, de campechanía y palabras cargadas de tradición rural y sapiencia siempre. El camino de la vida en esta tierra nuestra de altibajos, de profundas desigualdades y heredados vicios, de razón y sinrazón a manos llenas, de piel y corazón, de carne y hueso. No hay mayor crítica que contar la realidad desde la irrealidad presunta de quien la vive. La maestría de la forma viene después, y ésa es sólo patrimonio de quien atesora el genio de su genio.
Descubrí a la persona de Miguel Delibes paseando el cielo gris del Campo Grande, o transmutando sus historias de sabor a campo por las aceras de la Calle Muro o de Recoletos, en esta Valladolid, ciudad de provincias todavía. Al escritor le había descubierto mucho antes, entre las páginas azules de sus libros ocres y verde olivo. Y me atrapó la magia de su verbo, de su saber decir, de su temática siempre cercana, de su sencilla pero profunda e impagable forma de narrar.
Hace ya algunos años que se dejó agotar la tinta de su pluma de sueños. Se convirtió la vida en su secante, y sus cicatrices se aunaron con la edad para cercar al escritor y rendir al hombre. Hasta a los genios la vida les increpa.
Desde su sencillez humana y su sabiduría vital no buscó nunca la tentación del Nobel, aunque lo mereciera tanto, si acaso y ya en sus últimos días, sólo pidió morir para ultimar el ciclo de su sendero de hombre por la vida. Y es que nunca ha dejado de saber, como buen conocedor de la naturaleza, que cuando el almendro irrumpe en floración –hoja roja de su librillo de almas- está empezando a arder la primavera.
Hasta la tierra misma D. Miguel, hasta la tierra.
Descubrí a la persona de Miguel Delibes paseando el cielo gris del Campo Grande, o transmutando sus historias de sabor a campo por las aceras de la Calle Muro o de Recoletos, en esta Valladolid, ciudad de provincias todavía. Al escritor le había descubierto mucho antes, entre las páginas azules de sus libros ocres y verde olivo. Y me atrapó la magia de su verbo, de su saber decir, de su temática siempre cercana, de su sencilla pero profunda e impagable forma de narrar.
Hace ya algunos años que se dejó agotar la tinta de su pluma de sueños. Se convirtió la vida en su secante, y sus cicatrices se aunaron con la edad para cercar al escritor y rendir al hombre. Hasta a los genios la vida les increpa.
Desde su sencillez humana y su sabiduría vital no buscó nunca la tentación del Nobel, aunque lo mereciera tanto, si acaso y ya en sus últimos días, sólo pidió morir para ultimar el ciclo de su sendero de hombre por la vida. Y es que nunca ha dejado de saber, como buen conocedor de la naturaleza, que cuando el almendro irrumpe en floración –hoja roja de su librillo de almas- está empezando a arder la primavera.
Hasta la tierra misma D. Miguel, hasta la tierra.
domingo, 28 de febrero de 2010
FLOR DE ALMENDRO
Foto original extraída de: http://www.canonistas.com/foros/macrofotografia/134483-flor-de-almendro.htmlMansa y nítida
-primavera del frío-
paciendo en la inclemencia
de la blanca emoción del fruto adepto.
Florecida y en calma,
sobria, heladora,
breve y mil veces breve,
dulce, miedosa, acurrucada y cómplice.
En el árbol del fruto, hecha palabra,
aupada en estertores de inocencia
se conmina al ocaso y al desgaire
del valor de lo efímero;
a la ley convencida y almendrada
del entramado nítido del siempre,
conminada al fragor del desencanto;
harto envés de silencio en su albedrío
que urde agónico el pulso hacia la histeria
de la vara y el suelo.
Aunque este poema no ha sido premiado, con un relato en prosa poética "Papel en blanco" he obtenido el Accesit del "XLIII Certamen Flor de Almendro" de La Fregeneda (Salamanca). Se puede leer en mi otro blog. Os dejo el enlace:
sábado, 13 de febrero de 2010
SIRENA COMO TÚ

Está, de soledad, convaleciente
mi boca en la salina ficción de tu regazo,
y un silencio
bebiéndome la sed que, a borbotones,
me endeuda a tu cintura onírica y basáltica,
soñándome costumbre
de esa ecuación de mar transgresora de espumas
que es tu piel delirante.
Tu torso, extemporáneo,
cosido a una mitad de fémina imposible,
me esquiva en desmemoria salival contigo,
huyéndome del cielo de tu cielo a escondidas
por las celosas algas que hirieron cuanto amamos.
Del abismo versátil
de tus labios de pez con polisón de escamas,
a los míos humanos, vulgares y egocéntricos
urde un hilo la vida con rueca de impostora
cuando, al bies de los años,
nos arrumbe a una playa de hipocampos insípidos.
Allí donde las olas
gimen conchas de luto
y, entre erizos de niebla,
nos vertebran el alma un millar de cipreses,
late un faro invisible de tu nombre a mi nombre,
de mi mundo a tu mundo,
alumbrando, entre orillas,
esta mar que perfuma de gaviotas tu cántico.
Sirena como tú,
náufraga emoción de pisciformes sueños;
daga o labio tu aleta
juega en brinco caudal por las mareas circes
y me descubre -torpe e improvisado anfibio-
con mis ganas de ti alimentándome.
Que aunque por hombre oculte mi luna sedentaria
a tu adicción viajera,
me consuelo acechando tus zambullidas noches
alunadas de estrellas, herrumbres y sargazos;
aprendiendo, de oído,
que es mi vida un desierto sin tu verdad ficticia
y que, si no existieras,
soy capaz de inundar
de azul el mar azul…,
hasta inventarte.
mi boca en la salina ficción de tu regazo,
y un silencio
bebiéndome la sed que, a borbotones,
me endeuda a tu cintura onírica y basáltica,
soñándome costumbre
de esa ecuación de mar transgresora de espumas
que es tu piel delirante.
Tu torso, extemporáneo,
cosido a una mitad de fémina imposible,
me esquiva en desmemoria salival contigo,
huyéndome del cielo de tu cielo a escondidas
por las celosas algas que hirieron cuanto amamos.
Del abismo versátil
de tus labios de pez con polisón de escamas,
a los míos humanos, vulgares y egocéntricos
urde un hilo la vida con rueca de impostora
cuando, al bies de los años,
nos arrumbe a una playa de hipocampos insípidos.
Allí donde las olas
gimen conchas de luto
y, entre erizos de niebla,
nos vertebran el alma un millar de cipreses,
late un faro invisible de tu nombre a mi nombre,
de mi mundo a tu mundo,
alumbrando, entre orillas,
esta mar que perfuma de gaviotas tu cántico.
Sirena como tú,
náufraga emoción de pisciformes sueños;
daga o labio tu aleta
juega en brinco caudal por las mareas circes
y me descubre -torpe e improvisado anfibio-
con mis ganas de ti alimentándome.
Que aunque por hombre oculte mi luna sedentaria
a tu adicción viajera,
me consuelo acechando tus zambullidas noches
alunadas de estrellas, herrumbres y sargazos;
aprendiendo, de oído,
que es mi vida un desierto sin tu verdad ficticia
y que, si no existieras,
soy capaz de inundar
de azul el mar azul…,
hasta inventarte.
.
Con este poema he quedado entre los diez finalistas -por tercer año consecutivo- en el 5º Certamen 2010 de Poemas Sin Rostro de la Asociación Canal Literatura, a falta, todavía, de la proclamación de ganadores, más adelante.
Para conocer algo más sobre el certamen, los finalistas y sus poemas, aquí os dejo el link:
miércoles, 30 de diciembre de 2009
NAVIDAD EN CASTILLA (Mi felicitación navideña para todos)
Foto: Cuéllar nevado. Cuéllar (Segovia).Autora: María Rodríguez
(http://www.flickr.com/people/maria_lrv/)
Asoma
la pátina invernal tras los aleros
umbríos, en tejados que liberan
sus besos de carámbanos.
La luz,
convaleciente de pardales,
templa al sesgo los charcos cristalinos
y desnuda la sombra en los rincones
persuadidos de escarcha.
Un pueblo
con alma de Castilla
se despereza al sol de los inviernos
olvidado de establos,
de vacas y de bueyes,
de pastores y estrellas rutilantes.
Llega
del campo al corazón la sed intacta
y un rumor insolente de barbechos
pregonados de luto
redime al lagrimal de soledades.
La tierra está a la par
insolidaria, herida y balbuciente,
llorando entre mil surcos de abandono.
El tiempo
-que no entiende de duelos ni suturas-
reinventa un año más su letanía
con la Natividad de lo posible.
Y un niño
naciendo entre el rescoldo de los pueblos
replanta de ilusión un mundo frágil
granado por la magia de lo efímero.
Sintiendo
dos mil años después y nueve inercias
que vuelve el corazón a hacerse hombre
en medio de un redil de carne y júbilo.
domingo, 29 de noviembre de 2009
ADOLESCENCIA
Foto: Santiago Redondo Vega
ADOLESCENCIA
Llegué desde un rincón de mi inconsciente
hacia una adolescencia de carmines
a descubrirte nívea entre el gentío
tozudamente abril de primaveras.
Mis ojos de tus ojos se rindieron
-como dos manos ávidas de luna-
aprendiendo en tu piel a hacerse hombres.
Estábamos los dos como brotando
desde la adolescencia hacia la vida.
Pensó tu boca en mí, y yo estaba cerca.
Llegué desde un rincón de mi inconsciente
hacia una adolescencia de carmines
a descubrirte nívea entre el gentío
tozudamente abril de primaveras.
Mis ojos de tus ojos se rindieron
-como dos manos ávidas de luna-
aprendiendo en tu piel a hacerse hombres.
Estábamos los dos como brotando
desde la adolescencia hacia la vida.
Pensó tu boca en mí, y yo estaba cerca.
sábado, 14 de noviembre de 2009
NOSTALGIA
Mirador de Valcabado (Palencia)
Foto: Santiago Redondo Vega
NOSTALGIA
La mente se recrea en cada trazo
que dibuja entre bruma la nostalgia,
en la piel los instantes se hacen eco
sediento del pasado de las horas.
El recuerdo se obstina en parecerse
a una máquina grande y obsoleta
que rechina oxidada de nostalgias.
No me vengas a ver cuando la noche
se acurruque insolente entre mis versos.
Espérame en la vida, que te alcanzo.
La mente se recrea en cada trazo
que dibuja entre bruma la nostalgia,
en la piel los instantes se hacen eco
sediento del pasado de las horas.
El recuerdo se obstina en parecerse
a una máquina grande y obsoleta
que rechina oxidada de nostalgias.
No me vengas a ver cuando la noche
se acurruque insolente entre mis versos.
Espérame en la vida, que te alcanzo.
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