domingo, 7 de junio de 2015

OLAS BIT



El tiempo
se disimula urbano en las aceras
endeudadas de prisa, de tedio y de granito. La calle
es un reloj de sol con manecillas
de luz intermitente. Su pálpito
se erige en dictadura de colores
que mata y muere a un tiempo.

Y el rastro
de todas esas huellas
que desandan la vida a trompicones
se espesa en la quietud de un ente ambiguo
que habla idiomas, chatea en su WhatsApp,
viaja en Ave, disculpa la no piel de su portátil
y se inventa una nueva identidad
tecleando sus sueños –como nido de cuco-
en el perfil humano de otra carne.

Mecánica de luz, o de tinieblas,
la de este humano oscuro, ingeniero de lunas,
solitario, virtual, convaleciente
de técnica y olvido,
que hace frente a sus hégiras de diario
navegando en la Red,
pleamar de olas bit y soledades.

sábado, 1 de noviembre de 2014

EL PASO DE LOS DÍAS



Foto: Santiago Redondo Vega

El paso de los días
se alimenta del ser de quien los vive,
o los repta, o los vuela, o los sumerge
en el tic-tac infame
de su reloj de arena.

De nada vale relegarlos al hueco atemporal
que dormita en las sombras,
o a la intemperie y solos, dejarlos macerar 
por si algún día el rastro
que abastece las hambres de su ego
los perdiese la pista.

Porque el paso del tiempo es aire equívoco,
sabe ser ruin, hiriente, sibilino,
y hace muescas de lluvia en los espejos
donde la piel escampa.

Y aun el olvido es fuego en sus arterias
que nos malea el cuerpo y la inocencia,
y hasta el alma es peaje
por el dolor gozoso de estar vivos.

La conclusión es siempre un mal augurio
por evidente y súbita.
Lo importante es vivir, y en todo caso,
esperar a que sean los poetas
quienes le pongan nombre al plebiscito.

domingo, 15 de diciembre de 2013

DIARIO DE UN POETA NOCTÁMBULO ( y VII)


DOMINGO, 7

No me exilio en la excusa que hace nido en la noche
de un domingo cualquiera. Quizá
mi abstracción solo indague
del sueño la medida y sus horarios,
de la piedra el hastío, del reloj la impaciencia,
de tu piel…
de tu piel cada instante.

Mi identidad por hombre se alimenta
-Ícaro intruso-
de mi libérrima obsesión de pájaro,
y vuelo de cigüeña, de azor o de vencejo
por los cielos virtuales de la tinta.

Porque no he de negar nunca estas alas
ni el alma que las nutre
me poso cada noche en la utopía
de las convictas ramas de los versos.

(Botijo de Plata Justas Poéticas de Dueñas (Palencia) 2013)

sábado, 7 de diciembre de 2013

DIARIO DE UN POETA NOCTÁMBULO (VI)


Foto: Santiago Redondo Vega

SÁBADO, 6

Huyo
de los mares plagados de artificios, de la arena implicada,
de la espuma sin sal y sin cordura, de las islas
de atrezo, de los hombres-patera
que se escoran al fondo de los sábados.

La luz, la tierra, el agua, el miedo, el hambre, el grito
de unas manos sedientas de otras manos.

La alcoba, el gato, la abuela en el fogón,
la bicicleta, el pozo, la herrumbre de aquel pino milenario
y ese patio hecho herencia de sombra y de recuerdos.

Todas esas vertientes son el alma
secreta y visceral con que hoy navegan
-mil mares de inquietud-
mi palabra y tu boca en astrolabio.

(Botijo de Plata Justas Poéticas de Dueñas (Palencia) 2013)

domingo, 10 de noviembre de 2013

DIARIO DE UN POETA NOCTÁMBULO (V)


Foto: CANTXO. Dirección: http://www.fotocommunity.es/pc/pc/display/18011565

VIERNES, 5

Gravito en el deseo que alimenta
las espigas morenas de los viernes,
o en el ocre del viento escarmentado
que hace heridas sin sangre en la corteza
esbelta y silenciada de esta tierra congénita que habito.

Aquí la tarde es parda, horizontal, longeva,
el paisaje un quimérico trasluz cereal y visionario
y el hombre es por su alquimia
nobleza de amapola y atavismo de espino en el carácter.

De todas esas magias se adoba la ecuación de mi existencia
adscrita a la mitad del alma que me falta,
por eso aguardo en vilo -de noche- cada día
tu improbable respuesta
al burofax que te amo a beso revertido.

(Botijo de Plata Justas Poéticas de Dueñas (Palencia) 2013)

sábado, 2 de noviembre de 2013

DIARIO DE UN POETA NOCTÁMBULO (IV)


Foto: Santiago Redondo Vega

JUEVES, 4

Cada cosa en su azar guarda un secreto
envuelto en alma lúcida y congruente;
su precio es la obsesión por descubrirlo.

Tu voz, mi voz, tu piel, mi piel, y el hombre
soñando hacerse eterno en cada jueves
de vino o de abstinencia.

Los pájaros, la sien, el guiño de la luna,
el roto en tu bolsillo que ha dejado escapar esas monedas
cobradas tras venderle tu alma al diablo.

Y absorto en ese albur lidias –ingenuo- el toro de la vida
sin fijarte en la sombra que se embosca en tus carnes
ansiosa de esculpir en mármol tu epitafio.

Si no miras atrás, la vida –¿acaso dios?- tan pronto embriaga
como te embiste, cornea y descuartiza.

(Botijo de Plata Justas Poéticas de Dueñas (Palencia) 2013)